Aunque nos conocimos en el colegio, Alberto y yo nos volvimos inseparables en el bachillerato, cuando yo lo animé a ser un poco más espontáneo y a disfrutar más la vida. Desde entonces ha sido uno de los amigos más constantes que he tenido y, sinceramente, el
Pega Stick de nuestro grupo de amigos del colegio; sin él no creo que hoy en día siguiéramos siendo tan unidos.
Incluso viviendo al otro lado del mundo, en Colombia, ha viajado a Londres incontables veces solo para visitarme, y hemos compartido viajes inolvidables juntos, incluyendo su primera aventura por Europa en 2018. Desde entonces nos hicimos la promesa de vernos al menos una vez al año. Tenerlo a mi lado el día de mi matrimonio significa muchísimo para mí, y no podría imaginarlo sin él.